La migración como enriquecimiento de las sociedades

Por: Ximena Gallegos Toussaint

Foto por: Gareth Davies

Sin el dinamismo de los seres y su movimiento, el mundo no sería lo que es hoy. Nuestra historia está compuesta por grandes migraciones de seres humanos; exploraciones y llegadas a territorios desconocidos, que van vinculando a espacios y personas, generando sociedades integradas por fusión de conocimientos, alimentos, costumbres, idiomas; visiones del mundo. Son los encuentros entre culturas los detonadores de diálogos, los que nos permiten comprender, reflexionar y ampliar nuestra perspectiva. Es gracias a estos movimientos de población que tenemos sociedades multiculturales. Así, la inclusión es pieza esencial de la democracia. Reconocer y situar en igualdad al otro, al extranjero, es necesario si es que llamamos a nuestras sociedades democracias respetuosas y garantes de derechos humanos.

Las personas migramos para mejorar nuestras condiciones de vida y para escapar de situaciones políticas, sociales o económicas adversas. Así, la migración es por lo general, una estrategia de sobrevivencia, que conforma un proceso social. Las distintas direcciones que toman los flujos migratorios evidencian el dinamismo y rapidez de los desplazamientos. Cada ida tiene siempre la posibilidad del regreso y cada viaje es una apuesta por la vida.

La migración, el desplazamiento forzado de personas en nuestro mundo, en nuestra era, nos reta a tener presente que la vida, la integridad y la libertad constituyen el núcleo de la dignidad humana. Las políticas migratorias se aplican desde la perspectiva estatal, limitada por la seguridad nacional, lo cual se contradice con la perspectiva de seguridad humana, basada en la protección de las personas y en reducir las amenazas que crean las condiciones de desprotección que muchas veces las hacen desplazarse.

Este espacio generado por United Way, en el que distintas mujeres que de algún modo estamos vinculadas a la migración, pudimos reflexionar y compartir nuestro trabajo y experiencia, permite situar las experiencias locales en un ámbito global. Foros como este, en el que se difunden proyectos de distintos países y se visibiliza la acción solidaria de personas compasivas con un claro enfoque en la filantropía, que buscan mejorar la vida de otros, nos motivan a no perder nunca la esperanza por cambiar las circunstancias de desigualdad e injusticia que impregnan la vida de la mayoría de los seres en la tierra.