"Las mujeres que eran y las mujeres que somos"- Claudia García Peña

 
Recuerdo las historias de mi madre cuando me contaba  de mi abuela y de su abuela.  A la mujer se le enseñaba  a ser ama de casa, a atender a los hijos y al marido, como si por el hecho de ser mujer estuvieras pre-destinada a sólo servir a los miembros de tu familia. También recuerdo que cuando mi mamá organizaba en casa los cafés con las amigas que se reunían a tejer, era inevitable escuchar la historia de una de ellas, Isabel, que con mucha tristeza, enojo y resignación, contaba que su marido tenía a “otra”, pero que ella tenía que hacerse “de la vista gorda” y aguantar, porque si no, ¿qué hacía?
 
A las mujeres se les enseñaba a callar, a aguantarse y además llevaban consigo el gran lastre del “qué dirán”. “¡Qué dirán si te divorcias!, ¡Qué dirán si no está tu casa limpia!, ¡Van a decir que eres una fodonga y que yo no te enseñé a ser buena ama de casa!” y eso no era todo, las mismas mujeres, las abuelas, las bisabuelas y todas las involucradas en la línea de predecesoras, eran quienes traían la carga del paradigma social de sus ancestros en los que si la mujer tomaba una decisión fuera del contexto social, era señalada; no la respetarían…¡en fin! Historias que hemos visto desvanecerse pero que aún existen en algunos núcleos sociales.
 
Otra historia que me invitó a la reflexión, fue la de Martha, una jovencita de 24 años que decidió irse a vivir con su pareja, pero que al parecer, no podía embarazarse. Sin mencionar el hecho de que la pareja decidió dejarla, lo que me dejó sumamente sorprendida fue lo que la madre de él, siendo MUJER le comentó a su hijo: “no entiendo porqué sigues con ella, si no puede darte hijos, entonces para qué te sirve”.  Si, así me quedé, boquiabierta e indignada, al darme cuenta que una muy triste realidad es que las mismas mujeres somos las que hemos formado a hombres “machos”.

En la actualidad, muchas mujeres hemos superado las ideas que limitaban nuestra capacidad a únicamente desempeñar actividades en el hogar y hemos decidido salir de aquella zona de confort en la que estuvieron nuestras mamás, nuestras abuelas y toda la línea de nuestras antecesoras. Esta decisión nos ha ayudado a descubrir que la mujer es capaz de realizar mucho más tareas que las asignadas por la cultura y la sociedad, y nos ha impulsado a abrir nuevas brechas para nuestro desarrollo profesional y personal.

El romper con todos esos paradigmas culturales y sociales ha requerido de muchos años y de fuertes movimientos en busca de la equidad de género.  Las mujeres han dejado de trabajar en sus casas para atender al marido y a los hijos, y  se han incorporado al mundo laboral, teniendo una importante aportación al ingreso familiar y  enfocándose a incrementar su nivel educativo para ser más competitivas, poder lograr mejores empleos  y así obtener mayores ingresos. El camino ha sido largo y sinuoso,  pero cada día la mujer ha dejado ver su gran potencial y la gran capacidad que tiene de sobreponerse, porque aunque vivimos en épocas distintas, aún existen grupos que discriminan a la mujer dentro del ámbito profesional.

El que cada día la mujer sea merecedora de un lugar digno no ha sido más que el resultado de su esfuerzo, de tomar las dificultades como retos, del fortalecimiento de su autoestima y sobre todo, del gran apoyo y solidaridad propios del género. Hoy las mujeres hemos logrado que nuestra voz se escuche, y nos hemos demostrado a nosotras mismas que podemos superar las adversidades que se presenten en nuestro camino, que podemos ser dueñas de nuestras decisiones y que podemos llegar tan lejos como nuestra voluntad nos lleve.

 

Acerca del autor:

Claudia García Peña es fundadora en México de la Consultoría en Oncoimagen®: la consultoría en imagen aplicada a pacientes en quimioterapia. Desde el 2008 ha desarrollado su carrera profesional en esta área, dando conferencias, talleres y consultas personales en hospitales, grupos de apoyo y foros abiertos al público en general en las principales ciudades de la República Mexicana, incluido el Auditorio Nacional en marzo del 2015, en el evento del Día Internacional de la Mujer, y el teatro principal de la Ciudad de Barureri en Brasil. Autora del libro “Tu mejor imagen frente al cáncer”, conferencista internacional, y vocera de la campaña “Siéntete Bella, Siéntete Viva” con Avon Cosmetics México, impartiendo talleres y conferencias en diferentes estados de la República Mexicana. Autora de diversos textos y colaboradora constante en medios de comunicación.