Ser o parecer

Por: María Hoyos, 24 años, Universidad Anáhuac

En ocasiones nos creemos los dueños del mundo, sabemos que podemos tener todo a nuestro alcance con tan solo un clic. En los últimos años hemos avanzado tecnológicamente como nunca lo hubiéramos creído. Y es aquí cuando nos preguntamos ¿qué impacto tenemos en la sociedad? Podemos verlo de dos formas: del negativo o positivo. Viéndolo del punto de vista negativo podemos ver que todos podemos hacer un cambio, eso significa que nadie lo puede hacer. Caemos en la apatía diciendo que alguien más lo hará por nosotros. En ocasiones nos rendimos pues nadie ve nuestro esfuerzo ni celebra los éxitos. Se podría decir que es la forma más común de ver las cosas. Por otro lado tenemos a las personas que generan un cambio e invitan a otros a seguirlo o a hacer más cambios; sumando esfuerzos todo es posible. También es una forma fácil de verlo pero es aquí cuando debemos de “ponernos las pilas”, ser nosotros mismos quienes seamos motivadores y no solo espectadores. Ver que en nuestro propio grupo y espacio podemos generar un cambio, si empezando por algo pequeño, pero no quedarnos solo ahí, sino generando más y más. Buscando no solo mejorar a los que nos rodean, sino ver un cambio mayor para la sociedad. 

Podemos crear empresas sociales, eso no significa regalar dinero. Sino tener ganancias y ayudar a mejorar la salud de todos, ayudar a disminuir la pobreza y la desnutrición. No necesariamente ser pioneros, podemos ser creativos y con nuestro talento generar nuevas ideas. Sí, en la mayoría fracasaremos, pero esto no es un impedimento para seguir intentando. No quiero quedarme en la parte utópica de un mundo mejor, pero tampoco en la parte pesimista de “que lo haga alguien más”. Ver por una causa que nos mueva, nos intrigue y mejorarla. Sumar esfuerzos y entre todos mejorar una problemática social. Sólo tenemos que levantarnos y ser parte del cambio, un cambio positivo que se contagie. Debemos de quitarnos la apatía y ser proactivos, pues nadie vendrá para guiarnos o para darnos las respuestas. Debemos de fracasar para crecer, es la mejor forma de hacerlo.