Estrategia total de solidaridad con Eli Lilly

Durante más de 30 años, el 19 de septiembre ha provocado temor, tristeza, dolor y muchísimos recuerdos. Desde 1985, ese día quedó inscrito en la memoria de los mexicanos y transformó para siempre a la Ciudad de México. Se convirtió en una fecha de memoria y nadie esperaba que la historia se repitiera, sin embargo, así fue, y el 19 de septiembre de 2017, un violento sismo de magnitud 7.1 volvió a sacudir el centro del país. Bastaron unos cuantos minutos para que comprendieramos la gravedad de lo ocurrido y sintiéramos la urgencia de salir a ayudar. Además de la capital, otros estados como Puebla, Morelos y el Estado de México sufrieron graves afectaciones, haciendo necesario un esfuerzo integral para llegar a la mayor cantidad de comunidades posible.

Eli Lilly fue una de las empresas que decidió actuar desde los primeros instantes tras la emergencia. Con ellos, sumamos fuerzas para diseñar e implementar una estrategia de solidaridad total en equipo, que de la mano de diversos aliados en campo, nos permitieron ejecutar proyectos de alto impacto en diversas comunidades.

Una de las necesidades más urgentes a cubrir durante la emergencia fue la alimentación de las familias que lo perdieron todo tras el terremoto. Con la ayuda de la Fundación Gaby A.C., implementamos el proyecto La Comidita, que consistió en la instalación de un comedor para familias damnificadas en Xochimilco, una de las zonas más afectadas. A través de esta iniciativa, 200 personas pudieron tener un desayuno y comida diario, además de contar con un espacio seguro en el cual consumir sus alimentos y compartir experiencias con miembros de su misma comunidad. Desde que inició el proyecto, se sirvieron más de 18,000 comidas.

Confome las necesidades urgentes se fueron atendiendo, quedó claro que las secuelas del sismo apenas comenzaban, sobre todo para comunidades como Xochimilco, en donde la fuente de ingresos de los habitantes quedó en riesgo. ¿Cómo ayudar a que la zona emprendiera el camino de regreso hacia la estabilidad financiera? Para responder a esta pregunta, nos aliamos con GRUPEDSAC para capacitar a la población en el aprovechamiento integral de aguas pluviales en la Zona Chinampera del Embarcadero Nativitas. Con ello, se buscó restituir de manera sustentable la capacidad productiva de los floricultores de la zona. A través de ecotecnias como las cistenas de captación pluvial, los sanitarios secos composteros y los sistemas de tratamiento de aguas grises, los habitantes redujeron la cantidad de residuos orgánicos que se arrojan a los canales para aprovecharlos mejor en su producción. De este modo, no sólo retoman sus actividades productivas, sino que también encontararon una manera más sustentable de llevarlas a cabo.  

Otra de las secuelas a atender fue la situación educativa de niños que sufrieron pérdidas materiales tras el sismo. Con el fin de que pudieran retomar sus estudios lo más pronto posible, unimos esfuerzos con el Programa YMCA de Desarrollo Comunitario y Asistencia Social A.C., a través del cual, se otorgaron 22 apoyos económicos que cubren el 100% de la colegiatura de niños y niñas en edad de preescolar en Naucalpan, Estado de México. Muchos de los menores beneficiados provienen de familias de escasos recursos que se vieron mermados por el terremoto, razón por la cual su permanencia educativa estaba en riesgo. Gracias a este proyecto, podrán concluir su educación preescolar, contribuyendo así a que tengan una primera infancia plena. 

Otro esfuerzo para intervenir en el desarrollo de la infancia en zonas afectadas por los sismos, se realizó con el proyecto de Brigadas de Intervención Infantil Oportuna desarrolladas en Puebla, orientadas a brindar apoyo socioafectivo tras el desastre natural. A través de una ludoteca móvil que visitó cuatro escuelas, niños y jóvenes participaron en distintas actividades terapéuticas de juego y lectura para recuperar la confianza y extirpar los sentimientos de trauma y miedo. Aunado a esto, se les capacitó sobre lo que es un sismo y cómo se debe reaccionar ante uno. 

A pesar de que el sismo del 19 de septiembre afectó principalmente a las comunidades del centro del país, días antes, otro terremoto había causado severos daños al sur del país. Era vital que esa zona no cayera en el olvido. Junto con el Grupo de Trabajo para el Desarrollo de la Niñez A.C., realizamos el equipamiento de una ludoteca en la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano, en Juquipilas, Chiapas. Estos espacios sirven para que las niñas y niños aprendan a través del juego y desarrollen distintas habilidades. Además, la instalación de la ludoteca se acompañó con la capacitación de ambientes saludables y resilientes en toda la escuela, con lo cual, se busca impactar de manera positiva en la vida de toda la comunidad, que además de enfrentar las secuelas del sismo, tiene altos índices alcoholismo, machismo y baja escolaridad. 

¡Gracias Eli Lilly por proteger la infancia y por mantenerse solidarios en todo momento!